Un embarazo múltiple es aquel en el que se desarrolla más de un feto. Esto se produce como resultado de la fecundación de dos o más óvulos, o cuando un óvulo se divide, dando lugar en este caso a gemelos, genéticamente idénticos.
Los gemelos pueden ser monocigóticos, en cuyo caso son idénticos, o dicigóticos. Los monocigóticos proceden de un solo óvulo que se ha dividido en dos partes que han seguido desarrollándose por separado hasta formar a dos bebés genéticamente idénticos, del mismo sexo y físicamente muy similares.
Los gemelos dicigóticos, por el contrario, son el resultado de una fecundación múltiple, es decir, que la madre tenía más de un óvulo, y que estos óvulos fueron fecundados por distintos espermatozoides por lo que, aunque se concibieran al mismo tiempo, son bebés totalmente distintos, que podrían ser del mismo sexo, o no, y cuyo parecido físico es semejante al de los hermanos nacidos en fechas diferentes.
Aunque es poco común, y resulta peligroso, tanto para la madre como para los bebés, puede ocurrir también que haya tres, cuatro, cinco embriones, o incluso más (esto es especialmente raro). En este caso los bebés también pueden ser genéticamente idénticos, diferentes, o una combinación de ambos tipos.
En las dos últimas décadas se ha producido un aumento espectacular de embarazos múltiples a consecuencia, sobre todo, del uso extensivo de técnicas de fertilidad.
Existen varias guias para manejo de embarazo multiple las cuales se presentan a continuación:
